El paso del tiempo y la maternidad son los principales responsables de que los pechos se caigan. La piel de la mama es muy delicada y por lo tanto deben estar bien atendidas. El uso de un sujetador adecuado, es una necesidad ya que los tejidos y ligamentos por sí solos no siempre pueden sostener el peso de los senos.
Un ejercicio muy bueno para fortalecer los músculos pectorales es acostarse boca abajo y apoya tus manos en el suelo a la altura de los hombros. Estira los brazos levantando el cuerpo de cintura para arriba y haz varias repeticiones.
Con algunos remedios caseros podemos conservar la firmeza de nuestros pechos:
- Para obtener unos pechos más firmes, mezcla una cucharadita de aceite de vitamina E con una cucharada de yogur y un huevo. Masajea con esta mezcla los pechos y deja actuar durante al menos veinte minutos.
- Ron y jugo de limón: Mezcla 1 limón y 1/2 taza de y deja reposar durante toda una la noche. Aplica en los senos por la mañana con un buen masaje. Déjalo actuar durante 20 minutos y aclara con agua fría.
- Hielo: Si no te gusta ducharte con agua fría (el mejor remedio para unos pechos firmes) masajea con un cubito de hielo.
- Huevo: Bate una clara de huevo hasta que quede cremosa y frota en la parte inferior de la mama. Deja actuar durante 30 minutos y lava con abundante agua.
- Durante el embarazo: Para evitar estrías durante el embarazo, aplica leche entera con un bastoncillo de algodón desde el primer mes de embarazo. Deja actuar media hora y aclara con agua tibia.
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