Es muy sencillo, con tan sólo 3 ingredientes podemos tener una piel mucho más suave, tan sólo necesitas 1 cucharada de crema de leche, 1 cucharada de miel y un gramo de bicarbonato.
Mezclamos el bicarbonato de sodio con la crema hasta que adquiera la consistencia de la espuma de afeitar. Añadimos la miel y mezclamos todo, extendemos en la cara y en el cuello y dejamos actuar durante 20 minutos.
Ésta mascarilla tiene un efecto muy rápido, ya que contiene ácidos grasos, azúcares, vitaminas (especialmente vitamina A), minerales y oligoelementos. Dejará tu piel muy suave, ya verás!!
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