Los dermatólogos siempre dicen que el bronceado es malo porque la luz del sol daña el ADN de las células de la piel y los mata. Uno de los beneficios positivos para la salud que obtenemos de la luz solar es que nos permite producir la vitamina D, pero por desgracia los mismos rayos ultravioleta que estimulan la producción de vitamina D también causan el cáncer de piel y el envejecimiento prematuro, por ello debes:
- Tomar el sol con crema protectora siempre, el factor debe ser alto, no menor que un 15 y a ser preferible usa un factor del 30.
- Aplicar el protector solar media hora antes de tu exposición al sol y aplica regularmente cada 2-3 horas para mantener tu piel protegida ya que el efecto de protección solar se reduce después de una a dos horas al sol.
- Intentar no exponerte al sol en las horas de más calor, desde las 12 hasta las 3.
- Tomar el sol durante 6-10 minutos por cada lado y aumentar gradualmente.
- Mantente hidratada, bebe abundante agua para prevenir la deshidratación. La deshidratación en combinación con la exposición al sol puede provocar agotamiento por calor o la insolación.
- En un día nublado del 30 a 50 por ciento de los rayos del sol alcanzan tu piel, por lo que tampoco olvides aplicar protección aunque creas que no te va afectar.
- Si aún así te quemas, enfría la zona quemada por el sol en agua tibia durante unos 30 minutos, después aplica un gel de aloe vera para aliviar el dolor.
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